sábado, 13 de agosto de 2016

A MI GRUPO DE BIKERS...

...DE LA HERRADURA. (Granada)

Cabalgan sobre corceles 
hechos de espumas de mar, 
vistes con mallas tejidas 
de algas, lirios y coral,
calzan zapatos de nácar, 
con cordones;
de cabellos de sirenas
sus calas son de plata 
y sus pedales de estrellas.

Por estos campos sedientos
hechos con sol y con brisa 
de la mar mediterránea.
En estos campos silentes
plenos de luz y alegría,
de armonía en el ambiente,
y felicidad nativa.

En estos campos se escucha
el cantar de las cigarras,
el volar de una perdiz,
el silbido de las águilas
el grillo con su cricrí,
el rilar la luz del alba 
y a las cadenas gemir. 

En estos duros parajes
abrasados por el sol,
cruzados por mil senderos
por caminos de arrieros
por dónde pasea el sol,
y en las noches luceros.

Por estos largos caminos,
casi siempre solitarios,
que nosotros recorremos
a lomos de las libélulas,
hechas de hierro y acero
vestidas con polvo y barro
y adornadas por luceros.

Caminamos siempre en fila
y es que en procesión vamos.
Los que caminan delante
lo hacen, satisfechos y ufanos
y aquellos que los seguimos
jamás, jamás no quejamos
aunque la cuesta sea dura
aunque el camino sea largo.
  
Cuando llegamos a una fuente
en ella la sed calmamos,
mitigamos nuestro ardor,
y en sus aguas dejamos,
el sufrimiento y el dolor 
renovando el entusiasmo.

En estos campos sedientos
llenos de luz y relax
recorremos mil senderos
donde encontramos la paz.

La luna clara ilumina
los caminos con su luz
y con su mirar los hechiza,
y los colma de virtud.

Estos parajes que embrujan
la luna, el sol y el mar
nos invitan al esfuerzo,
y nos hacen caminar.
Estos caminos regados
con sudor y con esfuerzo,
extraen la rabia de ti,
y los malos sentimientos,
fortaleciendo los cuerpos.

A todos nosotros, todos;
los que fuimos hechizados
por estos lindos parajes
que en bici cabalgamos.
Tan solo os puedo decir;

Que, de todos estos parajes, 
senderos que caminamos
son ellos los que nos han unidos,
son; de los que nos enamoramos
y por eso no sentimos;
ni el dolor, ni el calor,
ni la sed, ni el cansancio...

Benditos caminos, 
y benditos campos
que un día nos unieron
y juntos transitamos.


 ...DE LA HERRADURA. (Granada)

Cabalgan sobre corceles 
hechos de espumas de mar, 
vistes con mallas tejidas 
de algas, ovas y coral,
calzan zapatos de nácar, 
con cordones de cabellos de sirenas
sus espuelas son de plata y sus estribos de estrellas.

Por estos campos sedientos
hechos con sol y con brisa de la mar.
En estos campos silentes
plenos de luz y de paz,
de armonía en el ambiente,
y colmos de felicidad.

En estos campos se escucha
el canto de las cigarras,
el volar de una perdiz,
el silbido de las águilas
a la hormiga laborar
y temblar la luz del alba.

En estos duros parajes
abrasados por el sol,
cruzados por mil senderos
por caminos de arrieros
por dónde pasea el sol,
y en las noches luceros.

Por estos largos caminos,
casi siempre solitarios,
que nosotros recorremos
montados en las libélulas,
hechas de hierro y acero.

Caminamos en largas filas
siempre en procesión vamos.
Los que caminan delante
lo hacen alegremente y ufanos
y aquellos que los seguimos
jamás, jamás no quejamos
aunque la cuesta sea dura
y el camino muy largo.
  
Cuando llegamos a una fuente
en ellas la sed calmamos,
atenúanos nuestro ardor,
dejamos en su agua clara
olvidado el cansancio,
liberamos la pesadez que
es el lastre de nuestro paso.

En estos campos sedientos
llenos de luz y de paz
cruzados por mil senderos
donde encontramos la paz.

La luna clara ilumina
los caminos con su luz
y con su mirar los hechiza,
los colma de candidez.

Estos parajes que embrujan
la luna el sol y el mar
nos invitan al esfuerzo,
y nos hacen caminar.
Estos caminos regados
con sudor y con esfuerzo,
extraen la furia de mí
y los malos sentimientos
de nuestros cansados cuerpos.

A todos nosotros, todos;
los que fuimos hechizados
por estos lindos parajes
que en bici cabalgamos.
Tan solo os puedo decir;

Que de todos ellos;
de parajes, de senderos, 
de caminos...
estamos enamorados
y por esto, no sentimos;
ni el dolor, ni el calor,
ni al subir, el cansancio.

...DE LA HERRADURA. (Granada)

Cabalgan sobre corceles 
hechos de espumas de mar, 
vistes con mallas tejidas 
de algas, ovas y coral,
calzan zapatos de nácar, 
con cordones;
de cabellos de sirenas
sus calas son de plata 
y sus pedales de estrellas.

Por estos campos sedientos
hechos con sol y con brisa 
de la mar mediterránea.
En estos campos silentes
plenos de luz y alegría,
de armonía en el ambiente,
y felicidad nativa.

En estos campos se escucha
el cantar de las cigarras,
el volar de una perdiz,
el silbido de las águilas
el grillo con su cricrí,
el rilar la luz del alba 
y las cadenas crujir.


En estos duros parajes
abrasados por el sol,
cruzados por mil senderos
por caminos de arrieros
por dónde pasea el sol,
y en las noches luceros.

Por estos largos caminos,
casi siempre solitarios,
que nosotros recorremos
montados en las libélulas,
hechas de hierro y acero
vestidas con polvo y barro
y adornadas por luceros.

Caminamos siempre en fila
es que en procesión vamos.
Los que caminan delante
lo hacen, satisfechos y ufanos
y aquellos que los seguimos
jamás, jamás no quejamos
aunque la cuesta sea dura
aunque el camino sea largo.
  
Cuando llegamos a una fuente
en ella la sed calmamos,
mitigamos nuestro ardor,
y en sus aguas claras dejamos,
sufrimentos y dolor.

En estos campos sedientos
llenos de luz y relax
recorremos mil senderos
donde encontramos la paz.

La luna clara ilumina
los caminos con su luz
y con su mirar los hechiza,
y los colma de virtud.

Estos parajes que embrujan
la luna, el sol y el mar
nos invitan al esfuerzo,
y nos hacen caminar.
Estos caminos regados
con sudor y con esfuerzo,
extraen la rabia de ti,
y los malos sentimientos,
fortaleciendo los cuerpos.

A todos nosotros, todos;
los que fuimos hechizados
por estos lindos parajes
que en bici cabalgamos.
Tan solo os puedo decir;

Que de todos estos parajes, 
senderos que caminamos
son ellos los que nos han unidos,
son; de los que nos enamoramos
y por eso no sentimos;
ni el dolor, ni el calor,
ni la sed, ni el cansancio...

Benditos senderos, 
y benditos campos
que un día nos unieron
y juntos caminamos.